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1. El problema de consumir.

Lo de hoy es usar y tirar. Todo es momentáneo, efímero, fugaz, desechable. Estamos atrapados en un deseo insaciable de adquirir “cosas nuevas”.

En general, las y los ciudadanos vivimos comprando continuamente, a veces endeudados por cosas innecesarias y de corta vida útil, sin pensar en nuestras verdaderas necesidades.

¿Alguna vez te has preguntado por qué la ropa pasa de moda tan rápido? Porque la publicidad y los medios de comunicación moldean nuestros hábitos de consumo al hacernos creer que debemos comprar cosas que NO necesitamos, reforzando la adquisición indiscriminada de artículos varios.

El 30% de nuestros residuos diarios corresponden a: envolturas, envases y empaques, botellas, bolsas, cajas, papel y cartón, entre otros, por ejemplo:

caja de galletas

Un café:

Esta simple acción cotidiana implica el uso de hasta 8 productos; vaso, tapa, popote, cuchara, servilleta, sobres de azúcar, crema y ¡hasta un cartón corrugado para evitar que el vaso nos queme!

Este acelerado modo de producir, consumir y desechar ha rebasado la capacidad de soporte de nuestro planeta. Por eso, hoy más que nunca, debemos ocuparnos de aminorar nuestro impacto.

Separar los desechos es una manera consciente y socialmente responsable de cuidar nuestro medio ambiente, pues facilitamos el reciclaje de sus componentes que, de otra manera, terminarían en un relleno sanitario, contaminando el suelo, el aire y el agua.

Reciclar es una buena idea, porque así le damos una segunda oportunidad a los desechos que generamos. No obstante, la mejor solución al problema de la basura es reducir nuestro consumo y cambiar nuestro estilo de vida.

Esto no es tan complicado como parece, pero sí requiere de voluntad, constancia y compromiso para adquirir sólo aquellos productos que realmente necesitamos.

Antes de comprar algo siempre pregúntate:

  • ¿Realmente necesito este producto?
  • ¿Lo puedo conseguir sin empaques?
  • ¿Está hecho a partir de material reciclado o reciclable?
  • ¿Lo puedo pedir prestado, rentar o comprar de segunda mano?
  • ¿Es fácil su mantenimiento y se puede reparar?
  • ¿Proviene de mi región o cruzó medio mundo para que yo lo tenga entre mis manos?

2. ¿Separar o no separar mis residuos? ¿De qué sirve si todo lo revuelven en el camión recolector?

Uno de los mitos en torno a la separación de los residuos sólidos desde el hogar, es que el camión recolector los revuelve al recibirlos. Hace unos años, probablemente era una situación común. Sin embargo, ahora las estaciones de transferencia, que son los lugares donde los camiones entregan los desechos, no los reciben si no están separados o por lo menos así debería de ser, por lo que tu ayuda desde casa es muy valiosa.

Las acciones y cambios comienzan por uno mismo. Aunque no lo veamos, de manera conjunta nuestras acciones individuales logran grandes cambios en beneficio de nuestro medio ambiente.

basura

Concientizar es modificar los malos hábitos sin importar si otros los modifican o no. Es ser solidarios y reflexivos de que cada uno de nosotros somos parte de la solución. Es convivir con igualdad de derechos y responsabilidades en una comunidad urbana.

La separación de residuos es una tarea conjunta de las y los ciudadanos y sus gobernantes. Sin duda, siempre hay cosas que pueden mejorarse, pero cada uno de nosotros podemos empezar por generar el cambio de actitudes que deseamos ver en el mundo.

Las buenas costumbres se contagian. Comparte la idea de reducir nuestro consumo y los beneficios de separar nuestros residuos. ¡Ambas son aportaciones muy valiosas!

3. ¿Qué pasa con los residuos una vez que los entregamos al camión recolector?

ruta de los residuos
ruta separacion

Existen dos buenos destinos que pueden tener los residuos que generamos: uno es la creación de composta, cuando se trata de residuos orgánicos, que servirá para alimentar los espacios verdes de las distintas delegaciones; y el otro, cuando son inorgánicos, y se reincorporan a la cadena productiva al destinarse para reciclaje. Lo anterior es posible solo si los hemos separado correctamente, ya que de esto depende que puedan ser aprovechados o no.

Una vez que los entregamos al camión recolector, los residuos sólidos, sean orgánicos o inorgánicos, se llevan a una estación de transferencia, donde se trasladan de los camiones recolectores a vehículos de gran tonelaje.

En el caso de los residuos orgánicos, una vez entregados se juntan con otros del mismo tipo para ser trasladados a una planta de compostaje, en donde son transformados en abono, un rico nutriente para las plantas y Áreas Verdes Urbanas.

Este proceso se lleva a cabo en ocho plantas de composta (Bordo Poniente, San Juan de Aragón, Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Iztapalapa, Milpa Alta (2) y Xochimilco). De manera conjunta, estas plantas recibieron 506,577 toneladas en el 2015, provenientes de estaciones de transferencia, mercados, áreas verdes, podas y pastos.

En la CDMX se acopian 1,487 toneladas de residuos orgánicos diarios en promedio, que se destinan a la generación de composta para mejorar los suelos de camellones, áreas verdes de redes viales, parques y jardines de la ciudad. Tan sólo en el Bordo Poniente se produjeron 94,482 toneladas de composta en 2015, de acuerdo con la SEDEMA.

Por su lado, los residuos inorgánicos se mandan a una planta de selección, donde se recuperan materiales que se pueden aprovechar tales como: plástico, papel, cartón, vidrio, aluminio, fierro, cobre y periódico, por mencionar algunos.

La CDMX cuenta actualmente con dos plantas de selección, ubicadas en San Juan de Aragón y Santa Catarina en la que se recibe un total de 3,573 toneladas de residuos sólidos al día. De esta cantidad sólo se recupera el 5% (182 toneladas/de residuos por/día).

El resto de los residuos sólidos, si no fueron separados adecuadamente, se convertirán en basura, perdiendo toda posibilidad de ser reutilizados. Terminan en rellenos sanitarios o, en el peor de los casos, a cielo abierto contaminando el aire, el suelo y el agua.

Cada habitante de la CDMX produce diariamente 1.5 kilogramos de residuos; de éstos, aproximadamente 1Kg va a parar al relleno sanitario.

4. ¿Por qué separar?

Pero, ¿sabías que la mayor parte de nuestros desechos son reutilizables o reciclables y siguen teniendo un gran valor comercial como materia prima para elaborar nuevos productos?

Para sacarles provecho es necesario realizar un paso previo: separarlos. Al hacerlo, evitarás que se mezclen y ensucien con otros residuos y pierdan su valor.

Basura es todo aquello que ya no usamos y consideramos como desecho. Pero la basura NO existe por naturaleza. Es el resultado de mezclar los residuos orgánicos e inorgánicos generados por nuestras actividades diarias para satisfacer nuestras necesidades de consumo.

Debido a la ignorancia de las personas en el correcto manejo de residuos, y a la falta de cultura de separación y reciclaje, revolvemos nuestros desechos, que se convertirán así en basura, generarán mal olor y perderán toda posibilidad de ser reutilizados o reciclados. La basura carece de valor y contamina.

Si depositas tus desechos mezclados, se irán directo a un relleno sanitario para ser enterrados, nadie los podrá aprovechar y producirán un gran daño ambiental por mucho tiempo.

En cambio, si separas tus residuos, las materias primas que contienen se pueden recuperar: papel, cartón, vidrio, plástico, metal, textiles, PET, tetrapack, etc. Con esa sencilla tarea de clasificarlos antes de tirarlos, estos materiales pueden ser reciclados.

Desde casa, debemos separar nuestros residuos en cuatro categorías:

residuos orgánicos
residuos inorgánicos reciclables o valorizables
residuos inorgánicos no reciclables
residuos de manejo especial o voluminos

Algunas delegaciones estipulan que los camiones recolectores deben aceptar todos nuestros residuos.

Si por alguna razón, como por ejemplo falta de espacio, el camión recolector no aceptará llevarse los residuos de manejo especial y voluminosos, o los residuos peligrosos, debemos esperar a las jornadas de acopio que cada delegación organice; o bien depositarlos en centros de acopio.

5. Ideas prácticas para reutilizar

Es posible que tengamos en casa muchos artículos viejos que ya no podemos conservar o no queremos por falta de espacio o porque ya no sirven. A la primera empolvada decidimos deshacernos de ellos sin pensar que siguen siendo útiles. Muchas veces, al no saber qué uso darles, terminan finalmente en el bote de basura.

¡Espera! Antes de tirarlos, queremos mostrarte algunas ideas para reutilizarlos que incluso te pueden dar dinero. Se trata de ideas increíblemente creativas para que los desechos que producen tú y tu familia tengan un nuevo propósito.

Pero antes, queremos explicarte la diferencia entre dos términos que se suelen confundir: reciclar y reusar.

Por un lado reciclar significa aprovechar el material del que está hecho un producto para convertirlo en otra cosa, por ejemplo, botellas de vidrio en vasos, o papel usado transformado en papel nuevo.

Por otro lado, reutilizar significa volver a usar un producto, ya sea con el mismo fin u otro, por ejemplo, aprovechar una vieja playera como trapo de cocina. De esta manera, el reciclaje se vincula más a la industria, mientras que reusar está más bien relacionado con la utilidad en el ámbito doméstico.

¡No hay límites, pon a volar tu imaginación!

Ideas prácticas para reciclar

FUENTE: SEDEMA

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